El parto de una perra (conocido médicamente como parto canino) y los días posteriores constituyen una etapa crítica que requiere observación minuciosa, paciencia y cuidados adecuados. Durante este periodo, la madre enfrenta un desgaste físico y hormonal considerable, mientras que los cachorros recién nacidos dependen al cien por ciento de su calor, nutrición y protección.
Para garantizar la salud de la madre y la supervivencia exitosa de la camada, es imprescindible saber cómo actuar en cada fase del proceso. A continuación, te presentamos una guía completa para brindar la mejor atención a tu mascota durante el nacimiento y el periodo de posparto.
1. El Proceso del Parto: Cómo Asistir Sin Interferir
En la mayoría de los casos, la naturaleza actúa de manera eficiente y la hembra instintivamente sabe qué hacer. Sin embargo, la presencia del tutor es vital para supervisar el proceso y actuar en caso de que ocurra alguna complicación.
Fases del Parto Canino
- Fase de dilatación del cuello uterino (6 a 12 horas): La perra se muestra inquieta, jadea, rasca su cama y puede rechazar el alimento. Las contracciones uterinas comienzan de forma no visible.
- Fase de expulsión de los cachorros: Las contracciones abdominales se vuelven visibles y potentes. Tras el esfuerzo, nace el primer cachorro. El intervalo entre la salida de un cachorro y el siguiente suele oscilar entre 20 y 60 minutos.
- Expulsión de placentas: Generalmente, después de cada cachorro (o tras un par de ellos), la madre expulsa la placenta correspondiente. Es habitual que se la coma, ya que aporta nutrientes y estimula la producción de leche.
Asistencia Básica al Recién Nacido
Si la madre está agotada o es primeriza y no atiende a los cachorros inmediatamente:
- Ruptura del saco amniótico: Si el cachorro nace envuelto en la membrana amniótica y la madre no la rompe en los primeros 30 segundos, debes romperla delicadamente cerca de la nariz para que pueda respirar.
- Limpieza de vías respiratorias: Limpia la mucosidad de la nariz y la boca con una gasa esterilizada o un aspirador nasal infantil.
- Corte del cordón umbilical: Si la perra no corta el cordón, átalo con hilo dental sin cera a unos 2 cm del abdomen del cachorro y córtalo con tijeras desinfectadas.
- Estimulación: Frota suavemente al cachorro con una toalla limpia para secarlo y estimular sus reflejos respiratorios y circulatorios.
2. Señales de Alerta durante el Parto (Cuándo Llamar al Veterinario)
Saber identificar una distocia (parto dificultoso) puede salvar la vida de la madre y de los cachorros. Busca atención veterinaria inmediata si observas:
- Contracciones abdominales intensas durante más de 30 minutos sin que nazca ningún cachorro.
- Transcurren más de 2 horas entre la expulsión de un cachorro y el siguiente.
- Presencia de flujo vaginal verde oscuro o sanguinolento antes del nacimiento del primer cachorro.
- La madre muestra signos de agotamiento extremo, temblores excesivos o debilidad severa.
3. Cuidados Inmediatos Posparto para la Madre
Una vez finalizado el nacimiento de toda la camada, la madre entra en la fase de recuperación y lactancia inicial.
Control de Lochios (Flujo Vaginal)
Después del parto, es normal que la hembra presente un flujo vaginal llamado lochios. Este flujo suele ser de color verde oscuro o rojizo durante los primeros días y va cambiando a un tono marrón o rosado con el paso de las semanas.
- Duración normal: Puede extenderse entre 3 y 6 semanas.
- Alarma: Si el flujo huele mal (fetidez), tiene pus o la perra presenta fiebre, podría tratarse de una infección uterina (metritis).
Higiene de la Madre
Limpia suavemente la zona perineal, las patas y la zona mamaria de la madre con agua tibia y un paño limpio para retirar restos de sangre y fluidos del parto. No utilices jabones agresivos ni productos químicos cerca de las glándulas mamarias, ya que los cachorros lactarán de allí.
4. Nutrición e Hidratación Durante la Lactancia
La producción de leche materna es el proceso biológico que mayor demanda energética requiere en la vida de una hembra. Su gasto calórico puede triplicarse en comparación con su estado normal.
Requerimientos Alimentarios
- Alimento de alta densidad: Mantén a la madre consumiendo pienso para cachorros (Puppy/Starter) de alta calidad durante todo el periodo de lactancia. Este alimento le proporcionará la proteína, la grasa y el calcio necesarios para no desnutrirse.
- Alimentación a libre disposición (Ad Libitum): Permite que la madre coma tanto como desee. Durante las semanas pico de lactancia (semanas 3 y 4), necesitará comer varias veces al día.
- Hidratación continua: La producción de leche requiere enormes cantidades de agua. Coloca varios recipientes con agua fresca y limpia muy cerca de la paridera para que no tenga que alejarse de sus cachorros.
5. Prevención de Complicaciones Médicas Comunes
Durante las primeras semanas tras el parto, la perra es vulnerable a ciertas condiciones médicas graves que requieren detección temprana.
| Condición | Síntomas Principales | Acción Recomendada |
| Eclampsia (Tetania de lactancia) | Temblores musculares, rigidez, jadeo rápido, inquietud y fiebre. Causada por déficit de calcio. | Urgencia veterinaria. Requiere administración intravenosa de calcio de inmediato. |
| Mastitis | Mamas inflamadas, duras, calientes, enrojecidas y dolorosas al tacto. Leche con color extraño. | Consulta veterinaria para antibióticos. Compresas tibias para aliviar el dolor. |
| Metritis (Infección uterina) | Fiebre, letargo, rechazo de los cachorros y flujo vaginal con mal olor. | Requiere tratamiento médico veterinario urgente. |
6. Cuidados y Manejo de la Paridera
El entorno en el que se encuentran la madre y los cachorros debe ser un refugio higiénico, cálido y libre de estrés.
Control de la Temperatura
Los cachorros no pueden autorregular su temperatura corporal durante las primeras tres semanas de vida.
- Semana 1: La temperatura ambiental en la paridera debe mantenerse entre 28°C y 30°C.
- Semanas 2 y 3: Se puede reducir paulatinamente a 24°C – 26°C.
- Utiliza una lámpara de calor o manta térmica en un lateral de la paridera para que la madre o los cachorros puedan alejarse del calor si lo necesitan.
Higiene del Espacio
Cambia los empapadores y las mantas de la paridera diariamente para evitar la acumulación de bacterias y humedad. Mantén la habitación silenciosa, alejada del tránsito constante de personas o ruidos fuertes que puedan estresar a la madre.
Conclusión
El cuidado de una perra que acaba de dar a luz implica un equilibrio entre la observación atenta y el respeto a sus instintos naturales. Al asegurar una nutrición rica en nutrientes, mantener una higiene rigurosa en el área de descanso y vigilar de cerca la aparición de complicaciones como la eclampsia o la mastitis, brindarás a la madre las condiciones ideales para criar a una camada fuerte, sana y equilibrada.
